KOKORO NO YASURAGI
La calma del corazón.
Una figura vertical y equilibrada, con las manos unidas en gassho y los ojos cerrados, que transmite serenidad profunda y conexión con lo sagrado.
Su postura sencilla y su expresión serena nos recuerdan que la paz interior nace de una actitud de gratitud constante.
Kokoro no Yasuragi significa “la calma del corazón”, y encarna ese instante en el que la mente deja de agitarse y el espíritu descansa en silencio.
Ideal para espacios de meditación, para acompañar bonsáis de porte elegante o para colocar en un rincón que invite a la introspección y al recogimiento.












