Figura de hormigón vibrado de aproximadamente 13 cm de altura, que simboliza la enseñanza de “No decir el mal”. Con sus manos cubriéndose la boca, este Buda nos invita a cuidar nuestras palabras, evitando juicios, críticas y comentarios que puedan dañar a otros o perturbar nuestra paz interior.
Ideal para acompañar a los otros dos Budas Sabios (“No ver el mal” y “No escuchar el mal”), completando el trío clásico que representa pureza de mente, palabra y acción. Es perfecto para un espacio de meditación, para la oficina o el hogar, como recordatorio de hablar con compasión y sabiduría.







